Carta a la mamá que era hace un año

Carta a la mamá que era hace un año

Hola Clara.

Hoy estás especialmente feliz, y no es para menos… Gabi ha cumplido 6 meses. Has pasado los retos que considerabas más grandes (los primeros meses, una mudanza, los cólicos, las primeras vacunas, la regresión del sueño de los 4 meses e incluso tienes en la mano tu menú para empezar la alimentación complementaria tras haberte hecho varios cursos). Tu bebé cada vez está más despierto, sus carcajadas son contagiosas, os vais ya mismo de vacaciones unos días juntos y, aunque has vuelto a trabajar, tu marido está disfrutando de su baja por paternidad.

Parece que todo va mejorando conforme se hace mayor y yo solo puedo felicitarte. Sé que ahora solo ves los fallos que has tenido, pero la culpa es algo que te va acompañar siempre, así que no la escuches demasiado.

Pese a que todo va mejorando, he de decirte que hay muchos retos que vas a tener que afrontar en el próximo año. No te lo digo de manera negativa ni quiero que entiendas que esto es un «prepárate que lo que viene es peor». Solo quiero decirte unas palabras que te ayuden a ser más fuerte ante ciertas situaciones.

Si algo no te encaja, busca ayuda

Ya te has dado cuenta que Gabi tiene problemas con los giros y vais a una fisio. También has visto que no se mantiene sentado pese a tener 6 meses. Sin embargo, escuchas en todo momento «eso es normal», «cada niño tiene un ritmo».

Y nada más lejos de la realidad. Cada niño tiene un ritmo pero hay señales de alerta… y si algo no te encaja, díselo a tu pediatra. Consulta a un especialista. No dudes de tu intuición. No estás loca por preocuparte de tu hijo y que nadie te diga lo contrario.

Tienes la suerte de tener una pediatra que se toma en serio las cosas. A veces parecerá que te manda pruebas de más y que tienes al pobre bebé todo el día en un especialista… pero gracias a su diagnóstico, vas a poder encaminar todo mucho antes de lo normal.

Lo peor de la escuela infantil serán los virus

Ya te han avisado de esto y sin embargo sigues creyendo que lo peor es que dejan de estar con sus papás durante el día. Gabi empezará con los virus antes incluso de ir a la escuela, y el primero gordo será un ingreso hospitalario en el que pasarás más miedo que en tu vida. Por cierto, aquí aplica el consejo anterior… si vas a urgencias y sabes que algo pasa, no dejes que un médico te falte al respeto y exige la atención que tu hijo necesita.

Mi único consejo es que cojas fuerzas. La conciliación se complicará cuando no vaya ni una semana entera a la escuela… así que móntate planes alternativos a la escuela. Plan b, plan c, plan d, excedencia, vacaciones… lo que necesites para cuidarle.

Alguno de esos virus os pillará a vosotros y verás que cuidar enferma es muy complicado. Pide ayuda. Pide bajas médicas. Recuperaros a tiempo antes del siguiente asalto.

Empieza a hacer papeles cuanto antes

No tengas miedo a palabras como «discapacidad» o «atención temprana». La burocracia es horrible, pero no sabes cuánto va a durar el retraso motor de Gabi y él necesita que los mejores expertos le cuiden.

Perderás la esperanza y dirás muchas veces la frase de «seguro que para cuando tengamos plaza ya está andando», pero eso me temo que no sabes cuándo pasará.

Ponte con ello, escucha a las personas expertas. Haz las pruebas médicas aunque tengas miedo. Sigue los procesos. Bueno, e instálate el certificado digital y cómprate una impresora en casa, que la vas a necesitar mucho.

No compares a tu hijo

Deja de mirar listados de hitos, no consultes más el test de Denver. Tu hijo tiene retraso motor y vas a vas a poner mucho de tu parte en ayudarle. Lo vas a dar todo, hasta la energía que no tienes.

Otros niños sí siguen un ritmo. Gabi no. Pero no pienses que «cada niño tiene un ritmo», el tuyo tiene un ritmo gracias a todo lo que vais a hacer. Que nunca se te olvide que detrás de cada hito, hay ejercicios, citas médicas, estimulación y ganas de unos padres que se han estudiado el libro del neurodesarrollo al dedillo para ser los mejores acompañantes que pueden ser.

Las comparaciones son odiosas e injustas. Gabi tiene que trabajar mucho para conseguir ciertas cosas. Celébralo y acompáñale. Él ha venido a enseñarte a perder el control y ser paciente.

Por cada lágrima que derramas de frustración, quiero que la derrames de alegría.

Volverás a ser tú

Pero eso pasará cuando tú decidas. No sientas la presión de las personas que te dicen que tienes que cuidarte. Respeta tu decisión de cuidar a tu hijo frente a ti misma. No pasa nada. Es legítimo si tú lo eliges.

El día que sientas que debes volver a hacer deporte, ir al fisio de suelo pélvico, maquillarte, cambiar tu ropa o cortarte el pelo… será tu momento.

Tampoco escuches a quien opina sobre tu crianza (si no sueltas a tu hijo, si no haces otros planes…). La base del respeto es que no critiques a otras familias y pidas respeto hacia tu forma de maternar.

Todo va a salir bien

Esa es la energía que debe guiarte. No sabes si de verdad será así (ni yo lo sé). Pero tu salud mental agradecerá que te agarres a los datos que tienes, que seas paciente y que veas la vida con la felicidad que tu hijo te transmite.

Él es lo mejor que te ha pasado nunca. Pero eso lo sabes ya…

Categories Maternidad

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